Desde hace relativamente poco en mi departamento introdujeron un cambio en los aseos muy peculiar. De un día para otro lo que antes era un interruptor para la luz se convirtió en un pulsador, de forma que al cabo de un rato la luz se apagaba. Como no podía ser de otra forma, el descubrimiento de que «la luz se apaga sola» fue duro y a cada uno le pilló como le pilló con más o con menos suerte. Yo como buen humano, tropecé con el efecto de la luz automática más de una vez y me pilló de todas las formas posibles (al igual que a muchos otros).

El caso es que la gente se ha debido quejar, y hoy nos ha llegado a todo el departamento este correo, atención a la última frase.

Estimados compañeros:

La iluminación de los cuartos de aseo del Edificio DSIC esta controlada por un
temporizador que deja el aseo en oscuridad absoluta transcurridos 10 minutos desde la
última pulsación.

Estamos intentando paliar de alguna forma las consecuencias que puedan derivarse de la
implantación de este novedoso y secreto «sistema de ahorro de energía». Pero entre
tanto y para evitar situaciones comprometidas, que ya se han producido, debéis pulsar el
interruptor de encendido cada vez que accedáis a alguno de los aseos, esto os permitirá
10 minutos de iluminación para poder realizar vuestras funciones en el interior del aseo.

Si alguien prevé que por necesidades personales puede exceder este tiempo de permanencia
en el aseo tendrá que ir provisto de algún sistema de iluminación de apoyo para uso
personal.